Cada vez que el Sol, en su viaje anual sobre el telón de fondo del Zodíaco, vuelve a ingresar en la Constelación de Aries, se inicia un nuevo año zodiacal que se desarrolla a través de las cuatro estaciones o fases del ciclo anual.
Así, en el emisfério sur, cuando el Sol:

  • Ingresa a 0º de Aries comienza el Otoño
  • Ingresa a 0º de Cáncer comienza el Invierno
  • Ingresa a 0º de Libra comienza la Primavera
  • Ingresa a 0º de Capricornio comienza el Verano
En cada una de estas cuatro etapas, la biósfera terrestre vibra con una "musica de fondo" particular. Estas diferentes vibraciones se corresponden con estados diferenciados tanto en la mente colectiva como en cada mente individual.


 

EQUINOCCIO de Otoño 2017

El SOL ingresará en la constelación de Aries poco después de haberse elevado por sobre el horizonte oriental, aun vinculado a la vibración de Piscis por la conjunción que mantendrá con Kiron.
Dado que este evento se dará (en Argentina) a las 7 hs y 28 minutos, del día 20 de Marzo, ya podemos considerar que, durante este año zodiacal, el inconsciente colectivo de esta región del planeta se mostrará considerablemente intenso.
Las corrientes subterráneas de opinión circularán por doquier, en un clima enrarecido y muy poco claro.
Esto significa que los individuos nos veremos ante la dificultad para llevar adelante nuestras propias iniciativas.
En ese clima enrarecido, que fluctuará por entre las “bambalinas” del escenario de nuestra vida cotidiana, harán sentir sus consecuencias el accionar mal intencionado de las maledicencias.
A esto se sumará el variado repertorio con que las fuerzas uterinas siempre intentan boicotear toda propuesta de expresión individual.
Será un año donde lo conservador prevalecerá por sobre lo creativo… a pesar de que el accionar de Plutón, sobre el telón de fondo de la constelación de Capricornio, continuará con su descarnada tarea de exponer en clara luz los aspectos más obscuros del sistema, que durante muchos años permanecieron escondidos del ciudadano común.
A pesar de que esas irritantes revelaciones seguirán produciendo en todos y cada uno de nosotros la ira de los justos, esta será, en la mayoría de los casos, sofocada por las fuerzas invisibles que sustentan el orden establecido.
Las instituciones y las diversas organizaciones que conforman este orden verán su integridad protegida, porque en todos y cada uno de los miembros que las integran se estará potenciando el área de sus psicologías que se somete al legado ancestral que impone respeto por las normas colectivas.


Así el individuo se sentirá dentro de un contexto social que, tal vez sin ser represivo, lo condicionará en sus intentos de expresión individual… principalmente si esta pretende profundizar lo que Plutón está haciendo aflorar.
Este año zodiacal estará, para Argentina, enmarcado dentro de un clima en el que la influencia de Lilith será determinante.
Al estar Lilith influenciando la cúspide de la IX casa terrena, los individuos vivenciaremos los aspectos fundamentales de esta casa desde una actitud contestataria con relación a toda la enseñanza recibida.
Habrá un rechazo generalizado a aceptar las normas de forma dogmática… pero también mucha inseguridad para abrazar lo nuevo.
Esto acaba generando una suerte de pragmatismo personal. Es decir las personas estarán solo predispuestas a aceptar aquello que se pueda verificar por la propia experiencia.

El eje nodal de la carta de este ingreso en Aries nos está indicando que en el pasado se vivieron, en nuestro país, experiencias de rebeldía utópicas. Ideales de una sociedad tal vez más justa… en la cual cada uno vería concretados sus sueños individuales.
Estas promesas son siempre de extrema peligrosidad, dado que son algo imposible de concretar en la práctica.

Por un lado, por la desproporción con que se haya distribuida la riqueza desde los orígenes mismo de nuestro orden institucional… y por otro, porque despertar este estado de esperanza generalizada también implica despertar ambiciones imposibles de cumplirse en todas y cada una de las personas que habitan la vasta extensión del territorio nacional.
Las consecuencias de esta motivación no se agotan apenas en el universo de la utopía, sino que también se adentran en el universo en el que se encuentran vivos todos los sueños que resultaron incumplidos a lo largo de cada historia individual.
Esto genera un espectro muy amplio de sentimientos, que van desde la simple frustración, como hecho consumado, hasta el resentimiento capaz de despertar los deseos más violentos de venganza.
Esto parecería una expresión de extremo fundamentalismo de mi parte. Pero no lo es, toda vez que me he referido a un amplio espectro de sentimientos contenidos entre esos dos extremos, en el que se encuentran la mayoría de los habitantes.

El hecho de que el SOL vibrará en la XII casa al ingresar en Aries, arrastrando mucho de la indefinición y la falta de consistencia de Piscis, nos indica de que, a pesar de que estamos viviendo una época en la cual Plutón está poniendo en clara luz las maniobras que se hicieron a espaldas del pueblo, este se sentirá bastante inseguro como para expresar literalmente el consecuente malestar.
Con todo, esta consideración no es necesariamente tranquilizadora en términos de paz social.
Implica fundamentalmente un estado de permanente tensión subterránea.
Mucho dependerá de la forma como lleve adelante su tarea el congreso. Ya que el eje nodal vibra en el eje que define, entre otras cosas, su cámara alta y su cámara baja.
Es en este ámbito donde los individualismos y las ambiciones personales se manifestarán con más claridad… es aquí donde las influencias de Lilith encontrarán su escenario más apropiado.
Será muy difícil conseguir consensos para promover las leyes que sean necesarias al país.
Las preocupaciones básicas de este año girarán en torno de las economías individuales por el lado del pueblo… y de la economía del país, por parte del estado.
Habrá mucha discusión en ese sentido en el ámbito del Congreso, sin que eso implique arribar a definiciones concretas… es muy probable que surjan algunas ideas realmente creativas… pero estas no contarán con el apoyo de las mayorías parlamentarias y tenderán a irse “por agua Abajo”.

A pesar de todo lo expuesto hasta el momento, durante este año zodiacal, existen puertas abiertas que tienen que ver con la creatividad y la buena inspiración de más de un congresista, que podrán expresar con claridad meridiana propuestas que podrían aportar salidas a los actuales conflictos del país… Pero, lamentablemente, las ambiciones personales tenderán a ser más fuertes que la más brillante razón constructiva.
Por eso y para concluir, quiero expresar en el más erudito de los lenguajes:

¡¡¡SEÑORES LEGISLADORES, PONGANSE LAS PILAS!!!


Cuando el Sol entre a 0º de Aries, generará en el ánimo de la clase trabajadora argentina el deseo de expresar su disconformismo con la postura que el Poder Judicial asuma, con relación a la naturaleza de sus reclamos.
Estos reclamos estarán en sintonía con la sensibilidad del pueblo en general… pero, la ley se mostrará poco propensa a rever sus posturas y la conclusión de sus fallos que, vía de regla, no serán del agrado del ciudadano común y mucho menos del de los sectores más combativos de la rama gremial.
Esto tendrá mucha más repercusión en la Argentina profunda, en el pueblo históricamente postergado, cuya voz se diluye en la cadena ascendente por donde deberian subir sus genuinos reclamos.
Estos sectores más combativos operarán mucho entre bambalinas, para generar algunas explosiones de agitación callejera que, más allá del impacto real que puedan tener sobre la marcha del gobierno, tendrán un importante grado de penetración en lo colectivo.

Hablamos aquí de que habrá un clima subterráneo de confabulaciones, que gravitará en torno de núcleos pequeños, pero ciertamente radicalizados, dispuestos a dificultar el rumbo que el ejecutivo nacional se empeñará en seguir.
Principalmente con relación a la política económica que, más allá de las diversas opiniones ideológicas o técnicas, buscará salir de una suerte de inercia descendente que tiene que ver con el propio karma del país.

Existirá durante este año una suerte de triangulo dialéctico. Una especie de circuito de diálogo que se desenvolverá más allá de la voluntad de las personas.
Habrá una interacción entre lo que circule por los medios de comunicación, las negociaciones que se lleven adelante dentro de los acuerdos internacionales y el propio accionar de los diputados, como representantes del pueblo de la nación.
Estos tres factores se verán envueltos dentro de una dinámica psicológica común.
Por un lado los diputados tendrán que tomar posición ante los acuerdos que exija la dinámica internacional y por otro, el periodismo de investigación será un factor simbióticamente presente en el desarrollo de estos desafíos. Lo que obligará a todos a hacer buena letra… más aun tratándose de un año electoral.

Ahora bien… una cosa es el universo de las personas que tienen cierta representatividad ante el pueblo… y otra cosa bien diferente es el pueblo en sí mismo.
Los que, de forma bien o mal habida, conforman el círculo de los representantes son, sin dudas, los más esclarecidos. Los que están más o menos por dentro de los pormenores de la marcha del país. Tal vez algunos miles, dentro de los 40 millones que habitan suelo argentino.
… y esto crea un verdadero sofisma de generalización que, sin dudas, es reforzado por el accionar de los medios.
La gran mayoría está más arraigada en la dinámica del día a día. En las cuestiones que se desarrollan puertas adentro de toda familia y que tienen una dimensión infinitamente menor a la dimensión del estado.
Si bien es cierto que pueden reclamar al unísono sobre el absurdo del precio de tal o cual producto de la canasta familiar, este tipo de conflicto común conforma un porcentaje muy pequeño frente a la variedad de las problemáticas presentes en el seno de todas y cada una de las familias del país.

¿Qué decir de la política entonces?... ¿será que el ciudadano común dispone del tiempo real para entrar a indagar los pormenores de las grandes decisiones que comprometen el accionar del estado?
¡Claro que no!... la gran mayoría se hace eco de algunas generalidades, sintetizadas selectivamente según la intencionalidad política de algún dirigente... no más que eso
… y sin embargo uno escucha a los políticos hablar de que el pueblo los acompaña en sus determinaciones.

Durante este año zodiacal esta realidad puede ser un cuchillo de dos filos para más de un político, que se yergue sobre la base de algunas pocas síntesis selectivas, que acaban siendo el “leitmotiv” de sus discursos.
El país profundo ya tuvo mucho de esto… y la gran mayoría entró en la categoría de las promesas incumplidas.
La presencia de Lilith vibrando sobre Sagitario, en la cúspide de la IX casa, del inicio del año zodiacal, nos está indicando que durante este año puede haber en las personas cierta inclinación a abalar los actos de justicia por mano propia… pero, la conjunción Luna-Saturno más adelante, sobre el final de este signo plantea también la necesidad de tener una justicia que garantice la seguridad… algo que se ve ofuscado por el peso de la propia historia del país.
El “chip” termo sellado en la mente de los políticos les impide a estos detectar cual es el límite de hartazgo al que puede llegar la población en general.
Por lo tanto no se puede pedir que surja, por parte de ellos, pensamientos esclarecidos que estén al nivel de las actuales circunstancias.
Cada político sigue enfrascado en el pequeño mundo de su auto importancia, y no ve o no quiere ver que la proporción numérica a su favor, que proyecta sobre la población no pasa de una expresión de deseo.
Si hay algo que se podrá comprobar durante este año es que, las personas en general estarán muy poco dispuestas a adherir masivamente a esta o aquella ideología. Más bien habrá una tendencia a cada uno pensar y decidir por sí mismo.

… Y ESTO ES BUENO… ¡¡¡ MUY BUENO!!!