Entrada de Plutón en Capricornio

El 26 de Enero del 2008, a las 12:49 am, Plutón penetró en la constelación de Capricornio, sobre el cielo de Argentina.
Lo hizo cuando el Sol vibraba en la IV casa terrena, sobre la constelación de Acuario.
Esta posición del Sol, sobre Acuario IV casa, nos indica que los objetivos de la transformación plutoniana se relacionan con las fuerzas de rebeldía que vibran en lo profundo del pueblo de la nación. Buscando establecer un nuevo orden institucional (la casa IV comienza vibrando con Capricornio, para después hacerlo con el Sol vibrando en Acuario).
En esos momentos, Venus estaba conjunto a Plutón y unos 5º más adelante, sobre Capricornio, hacía sentir su presencia Júpiter.
Plutón hizo sentir su impronta en la III casa, indicando que la gran transformación durante este ciclo está relacionada con los medios de comunicación, con el transporte público, con la expresión de los intelectuales y con las leyes que regulan la expresión intelectual y las comunicaciones en general, con los caminos que vinculan internamente a las distintas regiones del país, etc.
Plutón nos pone en contacto con una realidad, que nos muestra cómo fue manipulada y tergiversada la información que nos llegó a través de los medios durante muchos años, ocultando la realidad por detrás de las normas legalmente establecidas.
Esta influencia en curso también nos está permitiendo ver lo que realmente venian escondiendo las instituciones y los organismos oficiales.
Este período de Plutón en Capricornio nos indica (por causa de la presencia de la Cabeza del Dragón sobre Acuario, en la V casa) que el desafío de transformación tiene que ver con una reevaluación de las usos y costumbres de la sociedad argentina. Tiene que ver con una profunda modernización de los métodos y los contenidos de la educación en general, para adaptarla a los nuevos tiempos.
El trígono que Kiron, Neptuno y Mercurio hace (desde Acuario/V casa) con Marte, en el inicio de la IX casa, nos indica que toda esa modernización debe concretarse en leyes que reglamenten los intercambios, en todos los niveles, que deben conducir a la consolidación de la gran familia argentina.


La sociedad argentina y obviamente sus representantes en los diversos estamentos del estado, enfrentan el desafío karmico de organizarse sobre la base de un nuevo orden… y, al mismo tiempo, mejorar la eficiencia, al nivel de sus oficios y sus profesiones.
Esto implica que, a partir del momento en que Plutón comienza a transitar Capricornio, todos y cada uno de los que integramos el pueblo de la nación debemos tomar conciencia del rol que nos compete, como individuos, para el mejoramiento del bien común.
En esto está el desafío implícito de dejar para atrás el modelo del paternalismo de estado, para que todos y cada uno comiencen a sentirse artífices del destino colectivo de la gran familia argentina.
El Sol del momento del ingreso de Plutón en Capricornio, pone el centro del desafío en el pueblo… que debe avanzar hacia una transformación de los hábitos y costumbres, lamentablemente arraigados desde los orígenes de nuestra historia.
Plutón se está encargando, desde el 2008, de ir poniendo en clara luz las incongruencias del orden establecido… y, venimos asistiendo desde entonces a una interminable sucesión de sorpresas, que nos rebelan cuanto se movió y se mueve por debajo del paño... y cuanto se nos ocultó y se nos continúa ocultando a los que vivimos el día a día de nuestra republica.

Plutón entra en Argentina:

  • en Escorpio el 05/11/1983, a las 06:16 pm
  • en Sagitário el 10/11/1995, a las 05:20 pm
  • en Capricornio el 26/01/2008, a las 12:49 am
  • en Acuario el 19/11/2024, a las 05:45 pm

En estos momentos estamos viviendo el período de Plutón en Capricornio. Cuando este planeta ya ha transitado la mitad del Signo.
Desde 2008 comenzó a operar esta fuerza depuradora, drenando hacia la superficie los asuntos no resueltos con relación al orden establecido del mundo… y todos los órdenes, desde las estructuras más elementales hasta el orden general de los estados asisten, sin que nada se pueda hacer al respecto, a una suerte de periodo de revelación compulsiva de lo que se creía oculto por las arenas del tiempo.
Estas generalidades que estamos considerando afectan, desde el orden de las relaciones personales hasta el orden de los gobiernos del mundo. Pasando por las familias, los grupos sociales, los municipios, las provincias o estados que conforman el orden de un país.

Pero, para poder comprender con mayor claridad el efecto de transformación que Plutón está produciendo en la dinámica general del país, debemos comprenderlo dentro del contexto de un proceso transformador, que se viene desarrollando en la dimensión de nuestro tiempo histórico.
La transformación profunda comienza realmente con la entrada de Plutón en su propio signo.
Plutón entró en Escorpio el 05/11/1983. En nuestro país esto se dio a las 06:16 pm, cuando vibraba en el inicio de la VII casa terrena (Descendente).
En esos momentos, toda esa casa vibraba integralmente sobre el telón de fondo de Escorpio, sirviendo de base o fundamento a una poderosa concentración de planetas (Plutón, Saturno, Sol, Mercurio y Luna).
Por lo tanto, los asuntos de esta VII casa (Relaciones con el extranjero. Tratados. Política exterior. Conflictos. Arbitrajes internacionales, etc.) se presentaron como los objetivos centrales de la transformación que debía encarar históricamente el país. Con el compromiso de llevar estas instancias dialécticas a un nivel profundo de negociación. Como lo confirma la característica de la casa siguiente (VIII).
Es en ese clima de ”letra chica”, donde Argentina debe reencontrarse con su propio Karma… o sea; con el desafío de su propio destino.

La Cabeza del Dragón vibrando en la II casa terrena, sobre la constelación de Géminis, nos está indicando que a partir del momento en que Plutón entró en su propio Signo (1983) se planteó el desafío de rever las estrategias comerciales y de negociación en general, que comprometieron historicamente las reservas del estado.
Si se hubiesen hecho bien los deberes (algo que sabemos no sucedió), en el período que va de 1983 a 1995 (momento en que Plutón entró en Sagitario), habríamos terminado ese ciclo creando condiciones muy favorables para entrar en una etapa definitivamente más amigable para librarnos del peso, tanto de la deuda interna como de la externa.

Si nos posicionamos en el momento en que Plutón entró en su propio signo (Escorpio), nos encontramos con que vibró en la I casa del país, sobre su Júpiter natal.
Esto fue, como ya hemos considerado, en el mes de noviembre de 1983.
En el momento del ingreso de Plutón vibraban sobre Escorpio, en el siguiente orden, Saturno, el Sol, Mercurio y la Luna. Con lo que queda en claro que ese desafío recayó sobre la propia disposición de los habitantes, sobre la propia idiosincrasia del argentino.
Ese periodo del país fue signado por las lamentables consecuencias de esa locura delirante que fue la guerra de Malvinas… un terrible golpe al orgullo nacional.
Ese fue el último coletazo remanente del genocidio militar en Argentina… como si no hubiese sido suficiente con lo sucedido en la historia inmediata anterior.
En esas condiciones se inicia el desafío de transformación del ser nacional. ¡Con una brutal herida, en carne viva!.
Pero debemos considerar que, a la hora que Plutón entró en el signo de Escorpio, movilizó los asuntos de la VII casa terrena (relaciones con el extranjero, la política exterior, los arbitrajes y los propios países enemigos)… y son estos asuntos los que afectaron, en esos momentos, la disposición del pueblo de la nación… en circunstancias en las que el desafío karmico tiene que ver con resolver la ”letra chica” de todos los compromisos internacionales (así lo define el eje Casa II/casa VIII, del momento del ingreso de Plutón en Escorpio).
Extrañamente, el cielo de ese momento, muestra una inversión de polaridad dialéctica, toda vez que la casa VIII del ingreso (que es muy similar a la casa II de la carta natal del país) se sobreponen en un retorno del eje nodal.
La VIII casa del ingreso de Plutón se diferencia muy poco de la casa II del país. Apenas por el hecho de que junto a la cola del dragón se encuentra vibrando el tránsito de Júpiter… cuya función estaba siendo activada por el tránsito de Plutón (estaba pasando sobre la posición natal de Júpiter).
Es muy importante comprender lo que significa Kiron vibrando en el inicio de Géminis, en los primeros grados de la II casa (nos referimos a la carta del ingreso de Plutón).


La concentración planetaria (que incluye al Sol) en Escorpio/VII casa, se contrapone a la Rueda de la Fortuna vibrando en la I casa, sobre Tauro. Lo que nos indica que el desafió que se inició en esos momentos, por difíciles que hayan sido, tenían implícita cierta posibilidad de entablar con éxito, algún tipo de diálogo superador, si se hubiese asumido una postura realista… eso nos habría plantado ante el mundo exterior sobre un suelo más firme para remontar el desastre que significó la aventura militar y sus consecuencias ante el concierto de las naciones del mundo.
Pero Plutón, transitando sobre el Júpiter del país estaba haciendo aflorar que, aquella idea que hasta entonces había sido compartida por el ciudadano argentino, de que vivíamos en un país que ofrecía un futuro promisor para todos, se vio de repente desmoronada desde su raíz.
Despertamos de repente de ese sueño y nos vimos parados sobre arena movediza.

El Karma en esos momentos nos exigía llevar adelante una diplomacia de posguerra.
Eso significaba reconocer que eran muy pocos los argumentos que podíamos enarbolar para justificar la acción bélica (que dicho sea de paso, nosotros iniciamos).
El camino de la guerra fue una delirante decisión, habiendo vías diplomáticas en curso.

Es a partir de estas consideraciones que debemos interpretar la presencia de Kiron vibrando en el inicio de Géminis, en la carta del ingreso de Plutón en Escorpio.
La base sólida con la que deberíamos habernos presentado a la mesa de las negociaciones diplomáticas en aquellos momentos (la II casa comienza vibrando en los últimos grados de Tauro) brillaba por su ausencia.

 

En el cielo de Argentina, Plutón entró en Sagitario el 10 de noviembre de 1995, a las 5:20 pm.
Esto significa que fijó el desafío en los asuntos de la VIII casa (control bancario, acuerdos con el extranjero, las grandes batallas, transformaciones violentas, la reconstrucción, deudas y obligaciones con otros países).
También el Sol vibraba en esa casa, pero sobre la constelación de Escorpio, conjunto a la Rueda de la Fortuna… un poco antes, sobre la misma constelación vibró también Mercurio.
Esta VIII casa del ingreso de Plutón afectó la I y II casas de la carta del país (el Sol y Mercurio lo hicieron en la I casa y Plutón lo hizo en la II, afectando la posición natal de Urano)
Esto no solamente nos habla del inicio de profundos cambios en el manejo de los recursos del estado, sino también de cambios, igualmente profundos en la idiosincrasia del propio pueblo argentino (el Sol plantea la necesidad de nuevos horizontes, que surgen a partir del desencanto que derrumbó los sueños colectivos del país pujante, que ofrecía a todos la posibilidad de crecer sobre la esperanza de un futuro mejor. Como lo indica el Júpiter natal del país).
Ese desencanto comenzó a engendrar deseos de cambiar el rumbo del camino andado y con la entrada de Plutón en Sagitario, comenzó una suerte de revelación compulsiva de las fuerzas ocultas, que venían camuflando la imposibilidad de concreción de esos sueños.
La Cabeza del Dragón transitando el inicio de la I casa del país, sobre los últimos grados de Libra, plantea el desafío de conseguir una armonización del pueblo de la nación, como un objetivo fundamental del momento para mostrarle a los demás países de la tierra que se podría confiar en cualquier negociación que el país llevase adelante.
Esa tensión recayó sobre la conjunción de Urano y Neptuno, que en esos momentos transitaba sobre los últimos grados de Capricornio, sobre la X casa. Indicando que el propio gobierno debía concluir con una profunda reforma de la propia estructura del estado.
Esa influencia general del momento afectó la IV casa del país (el pueblo), indicando que ese ideal ya se estaba gestando en las camadas más profundas del pueblo (esto recuerda cuando las abejas, dentro de la colmena, comienzan a engendrar una nueva reina).


En la carta del ingreso en Sagitario, el sextil que la conjunción Urano-Neptuno hizo con Plutón, formó un yod con la Luna, que vibraba sobre Géminis en la III casa.
Eso significó que la seguridad que implicaba el tener el control de la propaganda del estado comenzó, a partir de ese momento, a transformarse en un punto de extrema sensibilidad.
Pasó a ser un universo difícil de controlar, toda vez que se transformó en una suerte de caja de resonancia de lo que el tránsito de Plutón venia poniendo en clara luz.
Aquello que reza nuestra Constitución; indicando que somos un país abierto a todos los ciudadanos de buena voluntad que quieran habitar suelo argentino se transformó, a partir de ese momento, en una suerte de referencia olvidada que otrora nos proyectó a los ojos del mundo.
Con la entrada de Plutón en Sagitario, se dio inicio a una prensa que transformó sus editoriales en una especie de ejercicio diario, que apuntaba a exorcizar los malestares profundos de una sociedad a la que se le estaba escurriendo la posibilidad de que sus esfuerzos la condujesen a un destino mejor.

Lo que estamos considerando va mucho más allá de consideraciones políticas o mismo filosóficas. Se refiere al accionar del estado lejos de cualquier parcialidad política.
Tiene que ver con las fuerzas en movimiento que subyacen por debajo de los registros literales de la historia. Es la inercia de la historia que los hombres no quieren cambiar, para mantener vivas las parcialidades que defienden
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Más allá de esta recurrencia humana, están las leyes inmutables del universo que, mal que nos pese, siguen operando según una lógica que tiene que ver con la evolución de la vida.
La constante transformación que implica el impulso evolutivo se procesa a través de la cronología de los ciclos y los doce signos del zodíaco responden a esta constante maduración, sobre la que avanza la evolución de la vida.
El tránsito de Plutón sobre el fondo de las constelaciones, se relaciona con la depuración que debe suceder en cada uno de los doce ciclos, a medida que va transcurriendo el tiempo histórico.


La entrada de Plutón en Capricornio se dio en una condición (debido a la hora en que sucedió) en la que el “radix” del cielo casi coincide con el radix que corresponde a la carta natal del país. Las casas de ambas cartas prácticamente coinciden… y esto vuelve a poner en el centro de la escena al accionar de la prensa y a la propia dinámica de la comunicación con que el gobierno da a conocer el curso de la propia gestión, habida cuenta de que el ingreso de Plutón en Capricornio se da sobre la III casa de la carta del país.
En el momento del ingreso, Plutón vibró junto a Venus y pocos grados más adelante vibró Júpiter. Cuya función talvez sea, en los actuales momentos de la historia, la más afectada. Porque ella representa para los argentinos la histórica convicción de que somos un país de recursos inagotables, que le ofrece a todos la posibilidad de desarrollarse hacia un futuro ciertamente promisor.
No podemos olvidarnos que somos un país canceriano, que padecemos desde los albores de nuestra historia una suerte de síndrome de orfandad.
Es desde esas características que debemos interpretar el actual malestar que se canaliza a través de la función de Júpiter en el universo intelectual del país.
Es la pérdida de las esperanzas prometidas lo que inspira el discurso de todas las corrientes políticas argentinas… pero claro, cada una culpa a las demás y se excluye a si misma de cualquier responsabilidad.
Este ingreso de Plutón está poniendo en evidencia el lado obscuro del paternalismo de estado… los sentimientos de los gobernantes están apareciendo y exponiéndose en clara luz.
Cuanta hipocresía en los discursos. Cuantas frases afectuosas realmente vacías de afecto. Cuantas declaraciones de amor a la patria y al pueblo que aun ecoan en las memorias del tiempo, sin que hayan llegado realmente al destino prometido.
En el momento en que Plutón entró en Capricornio, Marte vibró en la cúspide de la IX casa iniciando un clima bélico en la relación del gobierno con el poder judicial.
La cabeza del dragón vibrando en el final de Acuario, sobre la V casa, nos indica que existe un conflicto karmico a ser resuelto entre la cámara alta y la cámara baja del congreso… y esto está relacionado con la elaboración de las leyes y el propio poder judicial de la Nación (Marte hace un trígono con la cabeza del dragón).
La condición retrógrada de Marte nos indica que hubo y hay, desde hace mucho tiempo, una muy mala iniciativa de diálogo (esto de mala podemos entenderlo de muchas maneras) entre los jueces y el congreso. Condición que hoy se pone en evidencia… pero el hecho de que el eje nodal haga sextil y trígono con Marte nos indica que la posibilidad de llevar adelante una condición dialéctica más favorable está abierta. Por lo menos desde que Plutón entró en Capricornio.


Claro está que se puede decir mucho más de las fuerzas en movimiento que subyacen en el trasfondo del suelo argentino. Pero nos contentamos con presentar esta ajustada síntesis, en el convencimiento que sirve para comprender el contexto histórico en el que se desarrollan los días de nuestro presente.
Buscamos expresar con este trabajo la idea de que los hechos que más tarde registrará la historia, no son apenas fruto del capricho de los hombres y sus pasiones.
Existen también las fuerzas invisibles que sustentan la vida y la evolución de los pueblos.
Todo lo que nace (una persona, una familia, una nación, etc) lo hace dentro del contexto de la conflictividad humana presente en el instante del nacimiento… y, a partir de ese momento, le corresponde el desafío karmico de resolver esa conflictividad, dentro de los límites de su propio nivel de grandeza.
Si lo que nace es un ser humano ese será el desafío personal que le corresponderá enfrentar en su vida.
Si lo que nace es un país… resolver esa conflictividad conformará el desafío de su propio desino.
Mientras esto no se comprende, no existe transcendencia en el accionar humano. Los hombres siguen repitiendo una y otra vez los mismos errores, fruto de sus caprichos y de sus falsas convicciones.

Plutón seguirá transitando por Capricornio hasta el 2024. Tenemos todavía ocho años por delante, en los que continuarán drenando historias no contadas o simplemente mal contadas.
Esto significa que seguiremos teniendo durante los próximos años, no solo la posibilidad de reencausar los rumbos perdidos, sino también transcender las causas que nos fueron desviando del destino de grandeza que siempre soñamos como argentinos.
Deberíamos prepararnos para el ingreso de Plutón en Acuario, que propondrá una profunda modificación del orden legal vigente y de las bases que nos vinculan, por vías del comercio exterior, al resto de las naciones del mundo.
Este ingreso propondrá superar definitivamente las dificultades de encontrar verdaderos aliados para movernos, con una verdadera independencia soberana, por el complejo entretejido de un mundo cada vez más globalizado.
El próximo ingreso de Plutón, plantea el desafío de esa real integración en las infinitas posibilidades que propone la dinámica del nuevo mundo.

 

ROLANDO GRIGLIO
Astrólogo Kármico

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