DONALD TRUMP (I)

Donald Trump nació durante una luna llena, cuando el Sol vibraba sobre la constelación de Géminis, en la X casa terrena.
La oposición de ambas luminarias está en íntima relación con el eje nodal, toda vez que el Sol está conjunto al Nodo Norte… y la Luna conjunta al Nodo Sur (sobre Sagitario).
Ese día se producía un eclipse total de luna, que fue visible en el oriente del mundo.
Sin dudas que este eclipse tiene una íntima relación con el karma de Trump.
Nos encontramos aquí ante una persona que tiene el desafío karmico de lograr su propio lugar en el mundo a través de una interacción negociadora, en la cual lo impensado y lo imprevisible conforman un estilo audaz y ciertamente bastante temerario.
La base de sustentación de su accionar ante el mundo consiste en una innegociable fidelidad a su propia visión interior.
Su accionar nunca es directo. La posición de Marte en la XII casa nos define una persona capaz de actuar con diferentes mascaras… aparece aquí… luego desaparece y vuelve a aparecer por allí.
Sin dudas tiene una forma camuflada de llevar adelante sus propias iniciativas, que siempre están relacionadas con la concreción de sus propios objetivos.
El hecho de que actúe de forma más o menos camuflada, no le resta agresividad a sus iniciativas. Más bien su accionar es invariablemente el fruto de una estrategia que apunta a la consecución de resultados exitosos.
Dentro de esa estrategia siempre existe un espacio librado a la improvisación y a la posibilidad de cambiar imprevistamente la dirección de las metas prefijadas.

Al hablar de la posibilidad de cambios imprevisibles, tanto en algunos de sus objetivos como así también en los rumbos estratégicos prefijados, no estamos haciendo referencia a un improvisador que simplemente improvisa sobre la marcha. Nos estamos refiriendo a una persona que ciertamente presenta dudas en el inicio de cualquier desafío que tenga que ver con la consolidación de su propia seguridad (principalmente financiera)… pero que compensa ese estado de inseguridad inicial considerando un espectro variado de posibilidades.
Sin dudas que dentro de ese espectro escoge criteriosamente la que siente como más viable.
Esa será la que mostrará a la “luz del día” y sobre ella iniciará sus negociaciones… pero, esto no implicará el olvido de las posibilidades que circunstancialmente pueda haber descartado.
Por el contrario, ellas siempre permanecerán vigentes en la retaguardia y se constelarán en su mente cuando surjan dificultades en la marcha de lo que, por ventura, se esté pactando.
La cuadratura que hace Mercurio con Neptuno, nos indica que estamos ante una persona que difícilmente muestre el trasfondo de sus verdaderas intenciones, a la hora de comenzar a negociar.
Básicamente porque en esa área de ocultación estará muy bien guardado el arsenal de posibles estrategias a las que podrá apelar en caso de que fuera necesario. Siempre para asegurar que su seguridad esté garantizada.
Esto es así porque considera que toda negociación es una experiencia de riesgo. Siente que el riesgo es inherente a todo negocio. Como una suerte de anomalía que, de no llevarse en cuenta, puede llegar a crecer, anulando las posibilidades de éxito.
Por lo tanto, podemos considerar que existe en la naturaleza más íntima de Trump una suerte de “sistema inmunológico” contra el factor riesgo, que fue desarrollando a partir de su propio instinto de preservación.

En realidad Trump no posee una filosofía, a partir de la cual lleve adelante sus estrategias. Es un negociador esencialmente pragmático.
Lo que lo libera de compromisos con los principios y prácticas pre establecidas por el propio sistema económico vigente.
La presencia de Júpiter retrógrado, junto a Kiron, en la II casa nos indica, entre otras cosas, que tiene una clara dificultad para reconocer el valor simbólico de las cosas… esto significa que no se siente muy condicionado por los sentimentalismos o las nostalgias, a la hora de decidir o tener que escoger sobre este o aquel camino posible. Para el “todos los caminos conducen a Roma”… o también podríamos decir que en su caso particular es muy cierto aquello de que “el fin justifica los medios”.
Por su parte (así lo indica la naturaleza de su Marte en la XII casa), es una persona muy persuasiva a la hora de incentivar a aquellos que le rodean a hacerse solidarios con aquellas cosas que a él personalmente le perturban.
Puede influenciarlos, de forma más bien subliminar, a que “luchen en su nombre”. Esto significa que, sin dudas, conseguirá que un número importante de la población del país se transformen en defensores de su acción de gobierno.
Claro que no serán pocos los que serán sus detractores.
Como consecuencia de ello, los Estados unidos de América inician un periodo de fuerte división interna… lo que implica un cambio radical en la idiosincrasia del actual pueblo americano.

 

ROLANDO GRIGLIO
Astrólogo Kármico

misteriosdevelados@live.com